Breve Historia de la Optica

La óptica, al igual que las demás ciencias, ha necesitado de muchos siglos de lenta y progresiva evolución, para llegar a ser lo que es hoy en día, el cual se rige por leyes que nos permiten un conocimiento más exacto de ella.

Las nociones que tenemos de la óptica en la antigüedad, son muy escasas y mal documentadas, lo que no nos permite hacer afirmaciones concretas sobre el tema.

Partiremos con esta breve historia de la óptica, mencionando que en el siglo XV antes de Cristo, durante el reinado de Tumes III, aparecen los primeros vasos de vidrio y esmaltes artísticos de este material. Mencionamos este hecho, debido a la gran importancia y conexión que tiene este material con la óptica propiamente dicha.

En el año 1928, el arqueólogo Beck encuentra lentes planos convexas y biconvexas, procedentes de la Antigua Mesopotamia de más de 3000 años antes de Cristo. En Creta se hallan lentes biconvexas de una antigüedad, comprendida entre los años 3000 y 1200 antes de Cristo. Sin embargo, estas lentes no fueron auxiliares de la visión, sino que fueron utilizados como objetos sagrados para encender fuego.

De hecho, son numerosas las lentes positivas encontradas que tienen una gran antigüedad. En Pompeya se halló una lente de 5 cm. de diámetro. En Creta se encontró una caja con seis lentes convexos, la mayor de 0.8 pulgadas de diámetro y de 10 aumentos. En el Museo Arqueológico de Berlín, hay una lente positiva de 7 mm de espesor y un foco de 152 cm.

Las lentes positivas, fueron usadas como lupas, desde tiempos muy remotos. No puede admitirse de otro modo, como fueron hechas las pequeñas y delicadas inscripciones, en objetos hallados en las esfinges de la Tumba de Minos, en Egipto. Los hallazgos arqueológicos lo confirman.

En el siglo V antes de Cristo, los Griegos, Romanos. Arabes, Indúes y Chinos, usaron lentes positivas en medicina, como cauterios en el tratamiento de heridas. Plinio igualmente se refiere a las esferas de vidrio llenas de agua, que servían para encender fuego, como así también al hecho que los objetos vistos a través de ellas se ven más grandes.

En el año 455 comienza la penetración de los Bárbaros y la caída del Imperio Romano. La ciencia se centra en Europa, Norte de Africa y Asia Menor. La fabricación del vidrio, que Roma había extendido por todo el Imperio, se pierde con su caída, sobre todo en Egipto y Siria, debiéndose esperar su renacer en el sigo XI, en Venecia y Murano.

Aetius de Amida, educado en la Universidad de Alejandría, en sus escritos científicos, a modo de enciclopedia, hace mención de la miopía designándola como "Vista Corta" señalando, que algunos miopes tienen los ojos saltones, indicando además que se trata de un fenómeno irreparable.

Tras la caída del Imperio Romano, entramos a la Edad Media. En esa época todo lo que significa cultura y civilización, sufre un colapso, motivo por el cual no encontramos referencia al tema de óptica, hasta que los Arabes inician nuevos estudios ampliando el conocimiento.

Al Razi en el siglo X, escribió varias obras de Oftalmología.

En el mismo siglo, se destaca como una de las más grandes figuras de la Optica de todos los tiempos, Abú Alí Al-Hasan Ibn Al-Haytam, llamado por los Latinos Alhazem, quién realiza importantísimos trabajos sobre la Optica, Astronomía y Matemáticas.

En su tratado "Tesoro de la Optica" , obra que tiene gran repercusión tanto en Oriente como en la Latinidad y que es traducida y editada en varios idiomas, en la parte más importante de ella, en lo que a la óptica fisiológica se refiere, considera que los rayos luminosos van de los objetos al globo ocular, lo que suponía romper con la creencia generalizada de aquellos tiempos de que la luz procedía del ojo. Alhasem plantea su teoría sobre la visión binocular, haciendo interesantes estudios sobre la reflexión y la refracción de la luz, realizando experimentos que se aproximaron al descubrimiento de las propiedades ópticas de las lentes.

Algunos tratadistas, suponen que Alhazem llegó a construir lentes planas convexas, hecho que no ha podido ser demostrado.

Importantes aportes hace Averroes en el siglo XII y Vitelio, referente a los rayos luminosos y a la óptica en general.

En el siglo XIII, empiezan a aparecer las primeras lentes provistas de cristales convergentes, como ayuda a los présbitas, al parecer en el norte de Italia, en la región Veneciana.

En un comienzo fueron lupas de forma plano convexas, las cuales se colocaban sobre la lectura, permitiendo ver las letras más grandes. A esta primera lupa, se le agregó un mango, haciendo más fácil su manejo. Uniendo dos de estas lupas, se llegó a un lente manual que se denominó "Lentes de Remache", el que se extendió por todas partes.

A varios estudiosos se les ha atribuido el hecho de ser los inventores de los lentes, entre ellos al monje franciscano inglés Roger Bacon del siglo XIII, también a Alejandro della Spina, otro monje franciscano del mismo siglo, ya que fue el primero en comunicar el secreto de la fabricación de los lentes, que él hacia para su uso y para sus amistades.

Rivalta, un monje florentino, en un sermón que predicó en 1305, dice que no hace 20 años que se inventó el arte de fabricar lentes, uno de los más maravillosos artes.

Todo lo antes expuesto, nos lleva a la convicción de que los lentes ópticos hacen su aparición a fines del siglo XIII, o a comienzos del XIV en la región de Venecia, y que parecen proceder de los monjes de algún monasterio desconocido.

Los primeros lentes se fabricaron para la presbicia y eran convexos. Un siglo después aparecieron los lentes cóncavos para la miopía.

Petrarca en 1364, dice que debió usar anteojos debido a su edad.

En 1461, el poeta francés Villon, legó sus lentes de lectura para los pobres.

En la iglesia de San Nicolás de Treviso, existe el primer cuadro de una persona con lentes, se trata del cardenal Hugo de Provenza, pintado por Tomás de Modena en 1352.

En el año 1436, cuando Gutemberg inventa la imprenta, se produce una verdadera revolución en la lectura de libros, y con ello una mayor demanda de lentes. Fue entonces cuando aparecen los primeros talleres dedicados a fabricarlas, dejando de ser un arte monacal. Estos primeros talleres se ubicaron en Nuremberg, Haarlem y Venecia, fundándose en Nuremberg, en el año 1438, el primer gremio de maestros fabricantes de lentes ópticos.

Grandes aportes a la óptica hicieron, Leonardo Da Vinci, Francisco Maurolius, y Juan Bautista Porta, que en sus escritos habla de los vicios de refracción y su corrección, como de la fabricación de lentes. Así también de la combinación de lentes positivos y negativos, pareciendo describir el anteojo terrestre de Galileo.

En cuanto al anteojo de Galileo o telescopio, fue atribuido al holandés Lipperbey, y a su vecino Jensen, pero sin embargo se supone que eran copias de otro italiano, que estaba fechado en 1590.

Galileo, (1564 - 1642) construyó varios telescopios que tenían entre tres y treinta aumentos, pero a pesar de llevar su nombre, parece que los construyó por referencias del telescopio holandés.

Con Snellius, (1591-1626) la óptica geométrica progresó bastante y tomó un carácter más preciso, pues formuló la ley de la refracción que poco después e independientemente expuso Descartes.

Kepler (1571-1630) en su libro DIOPTRICA, nos da a conocer fenómenos referentes a la visión y los lentes. En el año 1602 es el primero que admite que la imagen se forma en la retina en forma invertida.

Hagamos a esta altura, un recuento de los avances en la invención de los lentes de lectura:

En el libro "LILIBAN MEDICINAE" aparecido en Florencia en el año 1299, se menciona el uso de los anteojos como remedio de la visión.

En el año 1285, se presenta una obra curiosa cuyo nombre es "MARGARITHA PHILOSOPHICA", que denota la viva confusión existente sobre el concepto de la luz y la visión, en la Edad media, ya que el autor parece desconocer la obra de Alhazem, Vitelio y Bacon. En esta obra, las lentes se clasificaron como "INSTRUMENTOS FALACES Y DIABOLICOS".

A mediados del siglo XIII, las gafas o lentes ópticos, estaban hechas por un par de aros de hierro, cuero, plomo, cobre, e incluso madera, unidos por un remache.

Durante la dinastía Ming, en el año 1368, aparecen en China, los primeros lentes que fueron introducidos por los Europeos.

En Japón, según el doctor Onishi, fue San Francisco Javier quién las introdujo.

La primera mención de la existencia de fabricantes de anteojos, es en el año 1300 y se encuentra en la lista de oficios de Venecia.

Queda sin respuesta, por ahora, el origen de los anteojos y su inventor, pero debemos recordar que en los 40 kilómetros de estanterías de la Biblioteca del Vaticano, hay aproximadamente 60.000 manuscritos sin examinar. Tal vez, algún día se encuentre allí la respuesta.

Mencionaremos que a fines del siglo XVIII, tiene lugar en Norteamérica, la invención de los lentes bifocales. Este invento se le atribuye a Benjamín Franklin, por haber hablado de ellos en cartas fechadas en el año 1784. Al parecer, existe una patente para lentes bifocales que se extendió en el año 1783 a nombre de Anderson Smith.

 

Este bifocal, de estructura sumamente simple está formado por dos mitades de lentes: la de visión lejana y la de cerca, montados en un mismo aro. La línea de separación es gruesa y molesta quedando al medio del aro. Posteriormente se agrandó la porción de lejos, pero sin mejorarse los inconvenientes ópticos y mecánicos. Además de tener una gran cantidad de poder prismático, quedando los centros ópticos desplazados.

La línea de unión, originalmente plana, se modificó haciéndola en bisel y posteriormente con el fin de eliminar el prisma, se hicieron usando la parte central de los cristales en forma de media luna. A este bifocal se le denominó PERFECTION.

En el año 1884, se crean los bifocales de porciones dependientes. Estas consistían en un lente común, al cual se le agregaba una lentilla cementada con bálsamo de Canadá.

En 1906 Bentson y Emerson, introducen los cristales bifocales de una sola pieza, conocidos con el nombre de ULTEX, cuya ADICION SE OBTIENE por diferencia de curvatura en la superficie bipotencial.

En la primera década de este siglo, John Borsh padre e hijo producen los bifocales actualmente denominados Kriptock o Telegic, consistentes en hacer una excavación de 25 a 30 mm en un vidrio CROWN, agregándosele un botón de cristal FLINT.

En 1927 fueron inventados los cristales Panópticos formados por un segmento de vidrio de alto índice de refracción y poco poder dispersivo (Barios Crown), que es colocado en forma de cuña en un anillo de vidrio Crown común.

Posteriormente se crean los trifocales, empleando los mismo principios que para los bifocales, pero con dos obleas de vidrios de distinto índice de refracción.

A mediados de este siglo Maitenaz, de parís, idea un nuevo lente de potencia variable, que comercialmente es denominado "VARILUX" . La cara cóncava de este cristal es esférica o tórica, según sea el caso. La cara convexa es aproximadamente esférica en su mitad superior, y en su mitad inferior, el radio de curvatura decrece de una manera progresiva a partir del centro de la lente, hasta un punto situado alrededor de los 14 mm debajo del centro de visión lejana.

El radio de curvatura es seguidamente constante hasta la parte baja del vidrio.

Estos lentes de potencias variables han sufrido hasta nuestros días, nuevas modificaciones que han permitido mejoras y un muy buen resultado y acostumbramiento.

Agregamos para terminar, que en el siglo XIX se inventa la fotografía, obra de Niepce y Daguerré.

Wollaston (1766-1828), introduce los cristales meniscos.

En 1840, el óptico Romano SUSPICI, fabrica las primeras lentes tóricas.

El astrónomo RIDDELLAIRY (1801-1892), midió el astigmatismo de sus ojos e instruyó al óptico Fuller, que le confeccionara lentes cilíndricas.

En 1851 von HELMHOLTZ, inventa el oftalmoscopio.

En 1872, el oftalmólogo francés JAVAL, describió un oftalmómetro, construido en colaboración SCHIOETZ.

A principios de siglo, GULLSTRAND realiza importantes mediciones ópticas del ojo, señalando el mecanismo intracapsular de la acomodación, trabajos que fueron premiados con el "PREMIO NOBEL" en 1911.