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Cuando
un átomo de carbono se combina con otros cuatro átomos, además de la promoción
de un electrón desde el orbital 2s hasta el 2p vacío,
experimenta la hibridación sp3 o tetragonal, consistente en
la mezcla o hibridación del orbital 2s con los tres orbitales 2p
para originar cuatro orbitales híbridos idénticos, llamados orbitales híbridos
sp3:
Cada
orbital híbrido es 25 por 100 s y 75 por 100 p y tienen forma bilobulada.
Uno de los dos lóbulos de un orbital sp3 es mucho mayor que
el otro y puede por lo tanto superponerse mejor con otro orbital cuando forma
un enlace. Como resultado, los orbitales híbridos sp3
forman enlaces más fuertes que los orbitales no híbridos s o p.
El concepto de hibridación explica cómo forma el carbono cuatro
enlaces tetraédricos equivalentes, pero no por qué lo hace. La sección
transversal de un orbital híbrido sp3 sugiere la respuesta:
Según
pone de manifiesto el estudio matemático del proceso, los ejes de sus cuatro
lóbulos mayores se dirigen hacia los vértices de un tetraedro regular:
Esta
hibridación, típica de todos los átomos de carbono unidos a otros cuatro
átomos cualesquiera, supone la situación más perfecta para que el
solapamiento de cada uno de los cuatro orbitales híbridos con el
correspondiente orbital de los átomos unidos al átomo de carbono tetraédrico
sea máxima. Ello es debido a que la forma tetraédrica supone la mayor
distancia posible entre los cuatro orbitales híbridos y, por tanto, entre los
cuatro enlaces covalentes resultantes, con lo que sus repulsiones mutuas
serán mínimas y el solapamiento o interpenetración mayor. Con ello, de
acuerdo con el principio de Pauling de que a mayor solapamiento corresponde
mayor fuerza del enlace, los enlaces s resultantes
son muy fuertes y estables. Metano
El
metano, el hidrocarburo saturado más sencillo, de fórmula molecular CH4,
consiste en un átomo de carbono con hibridación sp3 que
solapa sus cuatro orbitales híbridos con los orbitales s de cuatro
átomos de hidrógeno para formar cuatro enlaces s fuertes carbono-hidrógeno. En el metano, cada enlace tiene energía
de 104 kcal/mol (435 kJ/mol) y longitud de 1.10 Å. Dado que los cuatro
enlaces tienen configuración geométrica específica, puede definirse una
tercera propiedad importante denominada ángulo de enlace. El ángulo formado
por cada H-C-H es exactamente de 109.5º, el llamado ángulo tetraédrico. En
las siguientes figuras se muestran los orbitales implicados solapándose y la
molécula de metano en proyección de cuña:
La
proyección de cuña es uno de los métodos usuales para representar en el plano
moléculas tetraédricas. Consiste en situar dos de los cuatro enlaces
carbono-hidrógeno en el plano de representación y esquematizados mediante
rayas de trazo normal. Los otros dos enlaces carbono-hidrógeno, que quedan
uno por delante del plano formado por el átomo de carbono y los dos átomos de
hidrógeno anteriores y el otro por detrás de ese plano, se representan con un
trazo grueso en forma de cuña el primero y con un trazo discontinuo, también en
forma de cuña, el segundo. El
metano tiene, por consiguiente, forma tetraédrica con el átomo de carbono en
el centro del tetraedro y los átomos de hidrógeno en sus vértices. Esta
situación se da en todos los demás compuestos orgánicos con átomos de carbono
unidos a otros cuatro átomos porque siempre que un átomo de carbono esté
enlazado a otros cuatro átomos tendrá hibridación sp3.
Etano Una
característica especial del carbono es que puede formar enlaces estables con
otros átomos de carbono. El mismo tipo de hibridación que explica la
estructura del metano explica cómo es que un átomo de carbono puede unirse a
otro átomo del mismo elemento para hacer posible la existencia de millones y
millones de compuestos orgánicos conocidos. El etano, C2H6,
es la molécula más sencilla que contiene un enlace carbono-carbono:
La
molécula de etano puede visualizarse imaginando que los dos átomos de carbono
se enlazan entre sí por superposición σ de un orbital híbrido sp3
de cada uno. Los tres orbitales híbridos sp3 restantes de
cada carbono se superponen con orbitales de hidrógeno para formar los seis
orbitales C-H, como se muestra en la siguiente figura:
Los
enlaces C-H del etano son similares a los del metano, aunque un poco más
débiles (98 kcal/mol para el etano contra 104 kcal/mol para el metano). El enlace
C-C tiene longitud de 1.54 Å y energía de 88 kcal/mol (368 kJ/mol). Todos los
ángulos de enlace del etano son muy cercanos al valor tetraédrico de
109.5º.La estructura del etano se presenta en la figura siguiente:
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